Natacha Voliakovsky
Argentina
es performer. Su trabajo reivindica el cuerpo como un sitio de resistencia, transformación y agencia política. Involucrándose con el feminismo-sudaca, la estética decolonial y la autonomía radical, lleva los límites de la corporalidad a través de intervenciones quirúrgicas, acciones de resistencia y procesos rituales. Sus modificaciones corporales son actos de reparación somática y fisiológica, una respuesta al trauma heredado y vivido, reformulando el yo más allá de las narrativas impuestas. Voliakovsky desafía los sistemas de poder y las normas de género, utilizando la performance tanto como ruptura como reclamación.